mifirma.com y www.iniciativalegislativapopular.es se fusionan

mifirma.com

Tengo la fortuna de poder anunciar que www.iniciativalegislativapopular.es y www.mifirma.com se fusionan, aunando esfuerzos y trabajando de manera conjunta. Será el nombre y la plataforma de esta última la que prevalecerá mientras que la primera permanecerá activa por un tiempo sin cambios.

Desde el inicio, las dos plataformas coincidían en los objetivos, en el espíritu y en las ganas de crear una herramienta para ayudar a la sociedad. Creemos en las posibilidades que trae estar juntos en un equipo mayor. Tenemos muchas ideas esperando y muchas ganas para realizarlas.

Con mucha ilusión y ganas de trabajar quisiera dar las gracias por mi primera aparición pública en MiFirma.com.

Lanzamiento de MiFirma: Firma Iniciativas Legislativas Populares con tu DNIe

Vamos a reproducir el post el 25 de mayo sobre el lanzamiento de Mi Firma y que amablemente hicieron nuestros amigos de Negonation, ya que por aquel entonces no teníamos todavía blog, sólo una plataforma y muchas ganas 🙂

Es un placer y un motivo de orgullo anunciar hoy 25 de Mayo de 2011 el lanzamiento de MiFirma.com, una plataforma para desarrollar Iniciativas Legislativas Populares (ILP) a través de firma digital.

MiFirma.com cumple todos los requisitos especificados en la normativa vigente de aplicación, para poder llevar dichas ILPs de manera efectiva al Parlamento y así permitir que los ciudadanos puedan influir en la creación de leyes en las que creen.

El origen de MiFirma

Hace aproximadamente un año nos contactó Javier Fernández de Bobadilla, abogado y co-fundador de Herzio.com, una plataforma para promocionar y monetizar bandas de música. Sin embargo, la llamada no tenía que ver nada con Herzio ni con la música. Junto con algunos amigos y compañeros, habían estado dándole vueltas a una idea: aumentar la participación ciudadana a través de las ILPs y firmas digitales.

El razonamiento era el siguiente: en España, la Ley 59/2003 de 19 de diciembre de Firma Electrónica, establece que la “firma electrónica cualificada o reconocida” (la generada por el DNIe y otros certificados) tiene la misma eficacia que la firma manuscrita.

Artículo 3.4 de la Ley de Firma Electrónica: La firma electrónica reconocida tendrá respecto de los datos consignados en forma electrónica el mismo valor que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel.

Así las cosas, en teoría debería ser posible crear una plataforma que permitiese recoger firmas para ILPs haciendo uso del nuevo DNIe. Ellos estaban dispuestos a, en sus ratos libres, crear la web que permitiese la creación, gestión y difusión de ILPs a distintos grupos promotores y querían saber si nosotros estaríamos dispuestos a colaborar en la parte de validación de certificados electrónicos.

Fue una coincidencia. Desde Tractis llevábamos acariciando la misma idea desde hacía unos meses. Tal como comenté en el blog de Francisco Hernández Marcos en 2008, entonces queríamos crear un nuevo servicio pro-bono llamado “Tractis Petitions” que permitiese precisamente la firma de ILPs con DNIe y otros certificados. La iniciativa estaba liderada por Ernesto Jiménez, miembro del equipo de Tractis, pero nunca acabábamos de encontrar el tiempo y recursos para ponernos con ello. Siempre había algo más importante-urgente.

La filosofía era muy parecida: crear una herramienta que permitiese aumentar la participación ciudadana en la política, abierta a todo el mundo (sin importar el color o creencias de los grupos promotores), liberar el código, traducirlo al máximo número de idiomas posible con la ayuda de colaboradores y extender el virus al mayor número de países posible. Dicho y hecho. Nos pusimos manos a la obra. Durante los meses siguientes, en los escasos ratos que las responsabilidades de cada uno de los participantes les permitía, poco a poco, entre todos, fuímos dando forma a esa idea inicial.

Desde el principio, todos teníamos claro que si ibamos a perder noches y fines de semana, no era para “hacer el friki” (aunque a todos nos encante), sacar una prueba de concepto, demostrar que el tema es posible técnicamente y olvidarnos. Si nos metíamos, era para provocar un cambio. real y replicable a otros países.

Por tanto, no se trataba solo de picar código, también había que averiguar información legal que entonces no teníamos (forma de iniciación del procedimiento, acreditación de las firmas, etc), decidir el posicionamiento de la herramienta versus otras iniciativas similares, hablar con gente que ya había montado ILPs en el pasado y conocer su experiencia, contactar a los primeros grupos promotores potenciales, establecer estrategias de despliegue masivo de lectores de tarjetas inteligentes para permitir que pudiese participar el mayor número de gente posible, preparar la logística necesaria para enviar/recibir pliegos de firmas, y, finalmente, dejar nuestra respectiva impronta (obsesiones) en el producto final. En el caso de los promotores de MiFirma, crear una plataforma que no solo permitiese la firma sino que incluyese por defecto herramientas para maximizar la distribución/alcance/difusión de cada una de las iniciativas. En el caso de Tractis, no lanzar hasta ser capaces de proporcionar una experiencia de firma con las máximas garantías y que, al mismo tiempo, no generase frustración a los centenares de miles de personas que quisiesen firmar (y el consiguiente aluvión de peticiones de soporte).

¿Qué es una Iniciativa Legislativa Popular?

Una Iniciativa Legislativa Popular o “ILP” es un mecanismo amparado por el artículo 87.3 de la Constitución Española que reconoce a los ciudadanos la posibilidad de presentar propuestas de ley al Parlamento para su aprobación.

Artículo 87.3 de la Constitución Española: Una Ley orgánica regulará las formas de ejercicio y requisitos de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de Ley. En todo caso se exigirán no menos de 500.000 firmas acreditadas. No procederá dicha iniciativa en materias propias de Ley orgánica, tributarias o de carácter internacional, ni en lo relativo a la prerrogativa de gracia.

La Ley Orgánica a la que se refiere el artículo 87.3 es la Ley Orgánica 3/1984, de 26 de marzo, Reguladora de la Iniciativa Legislativa Popular.

¿Iniciativas Legislativas Populares con firma electrónica?

Pues sí. Es posible. La Ley Orgánica 3/1984, de 26 de marzo, Reguladora de la Iniciativa Legislativa Popular ha sido modificada por la Ley Orgánica 4/2006 , de 26 de mayo para, entre otras cosas, permitir específicamente la firma electrónica. En concreto:

La modificación primera de  la Ley 4/2006 da una nueva redacción al preámbulo de la Ley 3/1984:

Ley 3/1984. Preámbulo modificado: …también se podrán recoger las firmas por vía electrónica siempre que se garantice la voluntad auténtica del ciudadano que suscribe la iniciativa legislativa popular.

La modificación quinta de la Ley 4/2006 añade un nuevo apartado 4 al artículo 7 de la Ley Orgánica 3/1984:

Ley 3/1984. Artículo 7.4: Las firmas se podrán recoger también como firma electrónica conforme a lo que establezca la legislación correspondiente.

No solo es posible en teoría, sino también en la práctica. Más aún, ya se ha hecho. La Plataforma en defensa del trasvase Tajo-Segura fue la primera ILP en utilizar la firma electrónica.

Los problemas de las Iniciativas Legislativa Populares

Cualquier colectivo de ciudadanos que decida provocar un cambio legislativo a través de una Iniciativa Legislativa Popular se enfrenta a dos problemas:

  1. Enorme esfuerzo (500.000 firmas mínimo): Recoger un mínimo de 500.000 firmas acreditadas es una tarea titánica que requiere disponer de los recursos suficientes para montar (y mantener) mesas de recogidas de firmas en distintos lugares de España durante los 9 meses de plazo que se permiten para recoger firmas. Hasta ahora, la experiencia ha demostrado que, salvo contadas excepciones, algo así solo está al alcance de colectivos con buena financiación o de partidos políticos (generalmente en la oposición) que disponen de los recursos (aparato del partido, comunicación, afiliados…) para hacer posible la recogida física de firmas y la logística asociada de manera continuada.
  2. Resultado incierto (no hay garantías de que la ILP se apruebe):  Una vez la Comisión Promotora ha acreditado el número de firmas recogidas, el Parlamento no tiene obligación de aprobar dicha Propuesta, solo de incluirla en el orden del día para su discusión por las fuerzas parlamentarias. Solo las ILPs que alcanzan tramitación parlamentaria tienen derecho a una compensación por los gastos realizados.

Lamentablemente estas barreras hacen que muy pocos colectivos se atrevan a asumir el coste (esfuerzo, tiempo, dinero) que supone promover una ILP.

Gracias al uso de la firma electrónica, MiFirma baja estas barrreras de entrada de forma drástica, haciendo posible una mayor participación ciudadana en la política de su país.

Hackeando las Iniciativas Legislativas Populares

Gracias al DNI electrónico se abre un mundo de posibilidades. En el momento de escribir estas lineas ya hay más de 23 millones de DNIe en España. Se emiten 6 millones nuevos cada año… pero, ¿cuantas personas tienen un lector? y, los que tienen un lector, ¿cuantas personas lo tienen correctamente instalado? y, de esas, ¿cuantas están dispuestas a firmar una determinada ILP?. Es importante no dejarse cegar por tecnología y no perder de vista el auténtico objetivo: conseguir 500.000 firmas, ya sean electrónicas o manuscritas. ¿Cómo utilizar el DNIe en nuestro beneficio, de la manera más eficiente, al tiempo que se recogen firmas manuscritas para garantizar el éxito de la campaña? En nuestra opinión, parte de la respuesta yace en hackear el sistema de captación de los llamados “fedatarios especiales”.

El artículo 9 de la Ley 3/1984 establece que las firmas recogidas deberán ser autenticadas por un Notario, Secretario Judicial o por el Secretario municipal correspondiente al municipio en cuyo censo electoral se halle inscrito el firmante. Afortunadamente, el artículo 10 de la Ley 3/1984establece que, sin perjuicio de lo anterior, las firmas también podrán ser autenticadas por “fedatarios especiales” designados por la Comisión Promotora. Digo “afortunadamente“, pues gracias a este artículo 10, los propios colaboradores de la ILP, previa designación como “fedatarios especiales”, puedan dar fe de la autenticidad de las firmas, lo cual es mucho más barato y eficiente que Notarios y Secretarios judiciales.  Has acertado: el 99,9% de las ILPs utilizan fedatarios especiales.

Un fedatario especial no es más que una persona que, además de estar dispuesta a firmar la ILP, también está dispuesta a recoger firmas de otros. Como puedes imaginar, el secreto del éxito de una ILP radica en gran medida en el número de fedatarios especiales que sea capaz de atraer.

El secreto del éxito de una ILP radica en gran medida en el número de fedatarios especiales que sea capaz de atraer.

Para convertirse en fedatario especial hay que firmar una declaración jurada comprometiéndose a dar fe de la autenticidad de las firmas recogidas y enviarla a la Comisión Promotora de la ILP, junto con una fotocopia del carné de identidad. Aquí puedes ver un ejemplo de declaración jurada para convertirse en fedatario de la ILP para regular la fiesta de los toros como bien de interés cultural. Una vez firmada la declaración, la Comisión Promotora envía los “pliegos de firmas” al Fedatario, donde este podrá recoger las firmas. Como ves, no vale cualquier papel para recoger firmas, solo pliegos originales, y estos no se pueden fotocopiar. En cada pliego caben unas 25 firmas. A medida que el fedatario especial va recogiendo pliegos de firmas, los va enviando periódicamente a la Comisión Promotora.

Hasta ahora, las ILPs exitosas consiguen cientos de fedatarios. Pongamos un ejemplo con números:

  • Una Comisión Promotora consigue 500 fedatarios.
  • Cada fedatario consigue 1.000 firmas (40 pliegos por fedatario).
  • Resultado: 500.000 firmas -> La ILP se presenta al Parlamento.

La mayoría de las conversaciones actuales sobre ILPs con firma electrónica, se centran en conseguir 500.000 firmas electrónicas. Algo que puede resultar extremadamente difícil con el nivel de despliegue (DNIe, lectores, instalaciones) actual. Ahora bien, ¿qué pasaría si los esfuerzos de captación de firmas electrónicas se concentrasen, no en la consecución de firmantes sino en la de fedatarios?, ¿Si para convertirse en fedatario bastase con la firma electrónica de una declaración jurada, sin necesidad de enviar fotocopia del carné de identidad?, ¿Si la propia plataforma de recogida de firmas incluyése de serie el envío, procesamiento y recogida de pliegos a fedatarios? Imaginemos que una ILP consigue atraer a un núcleo de 10.000 personas, no solo para que firmen electrónicamente la ILP, sino para que también firmen electrónicamente la declaración jurada para convertirse en fedatarios y conseguir cada uno 50 firmas (2 pliegos) entre familiares y amigos. Con este sistema los números serían

  • Una Comisión Promotora consigue 10.000 fedatarios.
  • Cada fedatario firma electrónicamente la ILP (10.000 firmas electrónicas).
  • Cada fedatario consigue 50 firmas (2 pliegos por fedatario).
  • Resultado: 510.000 firmas (10.000 electrónicas y 500.000 manuscritas) -> La ILP se presenta al Parlamento.

Lo que intentamos subrayar es que, a pesar de todo el buzz actual sobre DNIe/ILPs/voto electrónico en las redes sociales, en la primeras ILPs con firma electrónica, quizás no haya que poner tanto el acento en “DNIe’s/lectores en manos de todos los ciudadanos o de todas las mesas de recogidas de firmas“, sino en “captación masiva de fedatarios con DNIe“. Ahí puede estar la revolución que convierta las ILPs en algo verdaderamente útil, al alcance de cualquier colectivo ciudadano: En conseguir un ejército de 10.000, en vez de 500 y, en consecuencia, en rebajar la carga de firmas de cada soldado.

Nos creemos estos números.

Asumiendo que se consiguen todas las firmas necesarias, aún queda el problema del “resultado incierto”. ¿Aprobará el Parlamento las medidas oportunas que tomen en consideración las peticiones de la ILP? No es posible saberlo. La respuesta dependerá en gran medida del nivel de repercusión/firmas/presión que dicha ILP haya sido capaz de generar.

Incluso, aunque la petición de la ILP no sea aprobada por el Parlamento, la ILP puede ser considerada todo un éxito. El éxito de una ILP no solo se mide por el “resultado” (la decisión del Parlamento), sino también por el “proceso” que la hace posible. Muchos cambios no son batallas que se puedan conseguir inmediatamente, sino guerras a medio-largo plazo que requieren visión y estrategias a medio-largo plazo.

Muchos cambios no son batallas que se puedan conseguir inmediatamente, sino guerras a medio-largo plazo y que requieren visión y estrategias a medio-largo plazo.

Una ILP que no sea aprobada por el Parlamento pero que ayude a difundir, concienciar y educar a la gente sobre un determinado tema, así como a evidenciar de manera flagrante la desconexión entre políticos y ciudadanos al respecto, puede ser considerada un éxito. Es una batalla ganada y un paso más cerca de ganar esa guerra.

Si además, como consecuencia de una ILP, se da lugar a la creación de un gran núcleo de internautas formados y equipados para firmar electrónicamente, se allana espectacularmente el camino para la consecución de futuras ILPs, sea en el mismo área o en otras áreas que también requieran cambios. En definitiva, se crea un ejército de personas conscientes de su poder y capaces de ejercitarlo desde sus casas, ante sus representantes. Es el principio de grandes cambios que trascienden el alcance de esa ILP concreta.

No todo es conseguir que el Parlamento apruebe una ILP concreta.

El proceso de firma en MiFirma

El funcionamiento de MiFirma es muy sencillo e intuitivo.

Paso 1: El usuario visita la web de MiFirma, donde puede acceder a la ILP o ILPs que estén disponibles para firmar:

Paso 2: El usuario es redirigido a la web de Tractis donde se le presenta el texto de la ILP, para que lo revise antes de firmar:

Paso 3: El usuario realiza la firma:

Paso 4: Una vez realizada la firma, el usuario es devuelto a la web de MiFirma. Allí se le comunica que su firma se ha contabilizado correctamente y se le da la oportunidad de difundir la ILP en diversas redes sociales:

Las ventajas de MiFirma

Hay varias razones que hacen a MiFirma una plataforma única para la recogida de firmas digitales en ILPs:

  1. Foco en distribución/difusión: MiFirma nace con un claro convencimiento de la necesidad de dar máxima difusión a las ILPs en que participe para garantizar su éxito. A las herramientas actuales, se irán añadiendo nuevas funcionalidades en el futuro.
  2. El mayor soporte a certificados del mercado: Aunque la interface de MiFirma da más visibilidad a la firma con “DNIe”, lo cierto es que MiFirma corre sobre el back-end de Tractis y, por tanto, es capaz de realizar validación completa de todos los certificados electrónicos soportados en Tractis, en la actualidad la mayor Autoridad de Validación privada a nivel mundial.
  3. DNIe sin drivers: Gracias al soporte a comandos APDU del DNIe en Tractis, los firmantes no necesitan tener instalados los drivers del DNIe para poder firmar la ILP, cualquiera que sea su sistema operativo o navegador. Esta fucionalidad es importantísima, pues reduce el “ratio de rebotes por razones tecnológicas” de forma drástica. A la espera de que otros proveedores proporcionen esta funcionalidad, MiFirma es la única plataforma de recogida de firmas para ILPs que no requiere instalar los drives del DNIe para poder firmar.
  4. Logística integrada: Por defecto, todas las ILPs que se lancen desde MiFirma, cuentan con los contactos, conocimientos y acuerdos necesarios con proveedores logísticos (envíos de pliegos, recogidas de pliegos, envíos de lectores, almacenaje, transporte, etc) para comenzar y ejecutar ILPs de la forma más eficiente y con menor coste posible y de forma que la Comisión Promotora pueda concentrarse en lo importante.
  5. Equipo comprometido:  Detrás de MiFirma se encuentra un equipo de personas convencidas, motivadas y comprometidas a empujar al máximo todas las ILPs que se lancen y dar continuidad a este proyecto. El objetivo no es crear una “prueba de concepto” sino provocar cambio real.

Próximos pasos

A diferencia de otras iniciativas de participación ciudadana, la intención de MiFirma no es iniciar campañas de peticiones (ese área está cubierta, y muy bien, por servicios como ActuableAvaazChange.org), sino ILPs. Creemos que ambos tipos de iniciativas, peticiones e ILPs, son necesarias y que tienen su lugar. En consecuencia, MiFirma no se centrará en generar un gran número de peticiones en que los ciudadanos puedan participar, sino en seleccionar cuidadosamente muy pocas iniciativas (1-3 por año máximo) y centrar todos los esfuerzos (difusión, logística, soporte, etc) en que lleguen al Parlamento.

Quedan muchas cosas por hacer y mejoras por realizar. En el caso de MiFirma (mejorar, documentar y liberar el código, traducir la interface a distintos idiomas, etc). En el caso de Tractis (incorporar un aún mayor número de certificados soportados, ajustar el copy para que la interface hable de “propuestas” en vez de “contratos”, comprobar que el nº de DNIe introducido en la Propuesta, se corresponde con el nº de DNIe introducido para firmar, etc).

Sin duda, el hito más importante ahora mismo es encontrar la primera ILP con la que poner MiFirma a trabajar. Cualquier persona o colectivo interesado en utilizar MiFirma, es más que bienvenida a proponer su ILP. El objetivo de MiFirma es analizarlas, no en base a color o creencias políticas sino únicamente en base a sus oportunidades de éxito. Estamos convencidos que si las primeras ILPs con firma electrónica consiguen llegar al Parlamento, mandarán un mensaje claro a la ciudadanía de que es posible provocar el cambio y equiparán a un primer núcleo de internautas con las herramientas necesarias para iniciativas posteriores aún más ambiciosas.

 

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